Secuestrarte.
Arrancarte de una vez de esa vida que llevas,
de la monotonía de tus mañanas,
de los atardeceres sin risas,
de las noches sin sueños.
Robarte un beso.
Hacerte descubrir que puede encerrar mil sabores,
que pueden llevarte a recorrer planetas distantes sin siquiera moverte
Abrazarte.
Llenar tu pecho de suspiros contenidos
Vaciar tu mente de angustias y miedos
Acariciarte.
Tocar tu alma con la ternura y vehemencia que nunca fue tocada
Quererte.
Sin condiciones,
sin ataduras,
sin complejos,
sin reproches.
Amarte.
sin límites
con toda la extensión de mi ser
revelarte los secretos del universo mientras te hablo al oído
para que puedas entender, mujer,
que nadie nunca te ha amado
con la intensidad que yo lo hago.